cómo, pues, oh caro cayo, filosofar cuando tienes estreñimiento? pues al alma no basta sentirse ligera y tener alas: el cuerpo le recuerda a cada rato su escasa condición mortal. y, pues, cayo, la melancolía es el lujo de los que aceptan su condición de andar muriendo a cada rato, podriéndose, saliéndose de sí mismos: se exceden a cada rato, no les basta su cuerpo, pero este, flaco favor les hace: les huye su alma. y cómo, entonces, querido, filosofar cuando uno hace del cuerpo en un baño del sanborns? te lo dejo de tarea.
vale.
pd: el amor, del amor, luego te hablo.