correcciones de todo tipo

cuando la flor echa sus luces, tiemblo

lunes, 30 de abril de 2012

escrito en 1961

Han comenzado a aparecer [...] las fotografías de los candidatos a diputados federales [y no sólo]. [...] Hay candidatos con ojos melancólicos y candidatos con pupilas furibundas. Algunos tienen frente de filósofo y no faltan los dueños de rostro de estadista. Se advierten perfiles de galanes cinematográficos y caras de villanos de películas de dos partes. Uno se parece a Charles Boyer [...] pero no faltan los dobles del Charro Aguayo y el Cavernario Galindo. [...] Algunos candidatos hacen propaganda con música. Quien prefiere la dulzura de un vals viejo, quien opta por la jactancia de la Marcha de Zacatecas. [...] Y los grandes problemas nacionales sirven como materia prima para todos los discursos. Las palabras se extienden o se enroscan, vuelan sobre el viento y, algunas, se quedan enredadas en los árboles. Unas son palabras de domingo y otras, simplemente, de a mitad de semana. Hay, empero, candidatos privados del habla o negados a toda elocuencia. Pero se expresan con gestos o a señas y tienen secretarios bien aleccionados. [...]
José Alvarado.

domingo, 11 de diciembre de 2011

risas


risa del diablo que juega en el viento
risa que duele más que una cuchillada
risa como telaraña al final del día
risa desbordada de la muerte y la tarde
risas del que da e ignora
risa
que anda perdida en la noche: apenas amanece
y ya anda dando tumbos, tumbas, timbales
que son palabras ya siluetas,
risas descabelladas por la nada,
por la furia, por la melancolía
de apenas llorar como quien
ríe tanto.

jueves, 1 de diciembre de 2011

correspondencias



ruinas casi, bosque quizá, el escritorio es una madeja

bien plantada que es una ventana que

vuela hacia el suelo. canta a veces, el cielo,

y se queda a orillas del vértigo: entra entonces

el ala, las comisuras del viento

que de tarde en tarde pasa a saludar,

papeles, cartas, lámparas ciegas,

la tinta que malbarata la imagen,

ideas sin raíz que saltan

o cantan o vuelan, sin mis manos, ojos

que no ven, corazón, ven y quédate. mira la

ventana: es casi ruina, desde donde veo

crecer un poema, o algo

parecido.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

lo que quiero decir es que el poema salta cuando menos uno lo espera



fuego o sombra

el camino


(pinche poema de nuevo su ladrar a oscuras)


a diestra y siniestra su sombra adelante

como vuelo sin suelo, sin consuelo, llovido,

irredento,

acostumbrado a deshojarse en pleno vuelo.


nombra, oh diosa, tu nombre:

en qué marca en qué día cómo buscarlo

si aparece luz, ciegamente luz, ramasde azul desnudo.


de qué modo el poema siembra esta luz en las manos

de qué está hecho este silencio donde nace la boca

de dónde viene un ángel en duelo los ojos lejanos

vislumbra o lumbre casi signo ruina casi

la voz es el eco es un paso que no vuelve,

o regresa?

pero es otra voz.

el camino es un eco.

el camino no lleva al poema.

lunes, 7 de noviembre de 2011

envejece el día



envejece el dia, de pronto,
inútil resistirse: la sangre

colmada de sombras, llana
y oscura como la tarde.
la piel es otra sombra
que cubre los huesos.

la risa es una lejanía
llena de deseos.
canto y escucho el viento

su canto lleno de miedo:
escucho mi corazón sediento
que repite pero suena sólo su eco.

lunes, 17 de octubre de 2011

lizaldiana







entre sombras, parajes desérticos que infiernos

han arrojado de la fauce oblicua del cielo,

entre chillidos y almas bienpensantes anda el perro,

regalo a los deheredados,

imagen siniestra que ambula entre dioses,

que muerde la mano que no le da de comer

y la que le da alimento, democráticamente.

la bestia oscura derrite en su mirada

otros dioses, y la sed

que nunca cede en su lengua asoma y se burla

de todo el circo que acompaña este reino.

de qué sombra se ha escapado,

de qué latido es su ladrido

que en las noches extraña

y despierta a quienes

duermen el sueño de los justos.

miércoles, 12 de octubre de 2011

creo que es algo de la furia







cuerpo nube o silencio que pasa por el cielo

vuela a mis manos

y la noche se acerca

se oye maullar se canta en los cables

y calla

da vuelta a los nidos la noche

los ojos miran la sed de tu cuerpo

la sed de mi cuerpo que nace de ti

la llama que marca tus nombres desde mi boca

las huellas que duermen y no despierto.

la calle es un criadero de insectos

brumosos en incendio que escapan del sueño

de sus moradores. la calle avanza o maúlla

y avanza

se cuelga de tus párpados y con sed o sin boca

el murmullo que se acerca a donde tu sombra

se espanta

y corre como una piedra

ensimismada

lúgubre

olvidada quiza.