correcciones de todo tipo

cuando la flor echa sus luces, tiemblo

sábado, 19 de junio de 2010

del diccionario de mejicanismos de santamaría

"méjico, tierra clásica del chingar, el chingadazo, el chingado, el chingón y las chingaderas."
y lo dice en serio. sin albur. sin otra intensión más que recalcar que sí es así. y ni hablar. pues. sea.

locus mortis

la tarde es una flor abierta húmeda
que gira al viento
que tu mirada cubre
espejo que mira el espejo
en la tarde renaciendo
donde grita el tiempo su calavera
en esta flor
tarde que ríe blanca en su tarde
circular donde mi calavera
moría esta flor.

domingo, 9 de mayo de 2010

canto a la ciudad que muere, dos

morimos la ciudad continua y pétrea

espejo sin memoria

sangre de humos que lloran sus vidas

que grita sus grietas por donde los años

la ahogan

sin clamor
bestia vencida de sí

(ahora sucumbe tu nombre en la lluvia)

canto a la ciudad que muere

en nombre de piedra
recién lluvia
los caminantes reflejan su rostro derrochado
en las vitrinas
espejos del deseo transparente

mi nombre derrotado te deambula
sin alzar ya la esquina rota.

en su lecho,
cenizas que son sueños
nadan su memoria

antes fuego que llevó los pasos
ahora la ceguera que pasó

pero duerme la ciudad y sus venas viven
la sangre y las ratas enarbolan su triunfo de nuevo
donde antes hubo su muerte
ladrando todo el oscuro cielo del día.

domingo, 25 de abril de 2010

trasnochados!

el círculo fue laberinto
mientras caminamos,
esquivando luz y otros círculos.

los gritos de la gran avenida reluciente
que decían de otros andares.

pero el hambre, amada:
esa boca desmesurada de amor

(la lengua se pasma y erecta habla, dice, abraza, nos)

guía a la luna azul,
y desnuda la muy luna

y apenas comienza a
reír,
a reírse.

viernes, 16 de abril de 2010

poema (sic)

ven, amada, llega con tus pies dulces
a lavar mis lágrimas de noche;
amada, ven a la luz que traes
desde el tiempo eterno
a darme alimento de tu luz
aunque raíz oscura sean mis plantas
y de oquedades se llenen mis palabras
amada, ven a la oscura boca mía
a sembrar mar de ti.

la noooche, debraye

la noche, más que un tiempo, es un lugar. privilegio de la mirada, el día; la noche lo es de los sentidos: quiebra de los sentidos, de los límites de la sola carne vespertina; si el día representa la ley, la noche es la trasgresión. que lo diga todo poeta o todo jóven, y qué juventud que no sea poeta lo es. llegar a la noche, sobrevivirla, caminarla en sus horas, arraigados en sus raíces de luces pocas y temerosas a veces. iniciación. recorrer la noche; abrirse al azar, quitarse la ropa que el día propone, casi impone, y desnudarse a la noche y sus formas de estar; otras formas de estar. si el día tiene la vista, la noche es propia de visiones, formas de mirar más detenidamente el mundo, lo real que se alza bajo su forma terrible, pura, indolente, ofrecida; se recrea en el momento de la visión; si el poeta es el visionario, su territorio es la noche. pero la noche no es lo irracional; en todo caso, supone lo racional, lo explaya, lo invita a transformarse. conocimiento nocturno: sensual, transgresor, el sueño del poeta romántico le hace ver que en la realidad existe más que la luz, más que la sombra que proyecta. adentrarse, pues, por los caminos de la noooche, es andar por el reflejo que en verdad es uno: la noche nos devuelve, acto compasivo, la imagen perdida y renovada de lo infinito que hay dentro de todos.